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Pensar lo psíquico


Pensar lo psíquico
Boris González Ceja1

Mi trabajo como investigador y maestro en psicoanálisis por la Universidad de Buenos Aires me ha llevado a cuestionamientos propios al ser humano: ¿cuál es el proceso del sufrimiento humano? ¿Cómo puede establecerse un trabajo terapéutico ante el dolor que se desarrolla en la subjetividad?

El espíritu del trabajo que comparto, procede del programa de investigación Apertura, Sociedad Psicoanalítica de Buenos Aires, grupo de psicoanalistas con los que desarrollamos oportunidades para argumentar, discutir y cuestionar el problema conceptual de lo psíquico en el pensamiento occidental moderno.

Como parte de ese trabajo de investigación, editamos una revista con la casa editorial Letra Viva, titulada El rey está desnudo, y que lleva por subtitulo Revista para El Psicoanálisis por venir. Lo que sigue es una idea de los problemas con los que nos encontramos al pensar lo psíquico.

La estructura del aparato psíquico
Uno de los grandes enigmas del pensamiento humano es el funcionamiento psíquico, lo relativo a las funciones y contenidos psicológicos.

En algunas ocasiones, cuando se habla de psíquico, queda implícito el término mente adoptado por la psicología médica contemporánea, de la misma manera que la palabra alma, estudiada desde hace muchos años por filósofos y teólogos.

Actualmente, se posiciona y se oye hablar mucho del “estudio del psiquismo” como Psicología, poco valorada en nuestra cultura occidental un tiempo atrás: la psicología y el psicoanálisis son campos con menos de doscientos años de formación, y en la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, la Licenciatura en Psicología cumple diez años de su fundación, en octubre de 2010.

Hay otro campo de estudio que se hace llamar salud mental y en él se incluyen el psicoanálisis, la psicología y la psiquiatría, o ciencias de lo psíquico, lo psicológico y lo mental. Su importancia reside en los aportes que puede brindar al estado de Michoacán, puesto que la salud social es salud mental.

Algunos de los desarrollos teóricos más importantes sobre lo psíquico y lo humano radican en la ciencia del psicoanálisis. El psicoanálisis es una práctica y una teoría, y estas dos se relacionan en su desarrollo.

Es una práctica terapéutica porque consiste en una cura de la neurosis: la enfermedad mental ocasionada por problemas entre la razón y lo inconsciente, entre los ideales y el deseo, entre el sujeto y el lenguaje.

Y es una teoría porque se cuestiona sobre el proceso de formación de la neurosis, las funciones del síntoma subjetivo y las relaciones del ser humano con su lenguaje. Se sostiene en la ciencia del lenguaje al considerar política y éticamente que el ser del humano, es por hablar (el inconsiente se estructura como un lenguaje).

Culturas, sociedades e instituciones se han preguntado el porqué de la conducta humana, de dónde proviene su constitución y cuáles son sus elementos. Algunas respuestas a la pregunta sobre el sufrimiento humano y el malestar en la cultura se obtuvieron desde el psicoanálisis.

Para ello, se parte de la construcción científica de un aparato psicológico que intenta explicar el funcionamiento mental. El psicoanálisis se basó —en sus inicios— en la construcción y explicación de un aparato psíquico conformado por tres características:

Tópica: lo que se desarrolla en determinado lugar del aparato.
Dinámica: la fuerza que produce movimiento en el aparato.
Estructural: la distribución y el orden de las partes del aparato.

El psicoanalista vienés Sigmund Freud (1856-1939) elaboró una propuesta que explica científicamente la organización psíquica. Entre sus postulados estructurales más importantes se encuentra el precisar el funcionamiento psíquico como un campo de tres tópicos: el Yo, el Ello y el Superyó.

Los tres conceptos significan la lectura sobre la experiencia consciente, racional y cartesiana (es decir el Yo), los procesos inconscientes (llamados en su conjunto el Ello por impersonal o lo no sabido por el sujeto) y la función reguladora y punitiva en el aparato (o Superyó).

¿Para qué sirvió esa explicación freudiana? Para entender la naturaleza de la enfermedad psíquica y el funcionamiento de la normalidad. Dicho a la inversa, si se conoce el proceso del funcionamiento psíquico, se reconocen sus patologías.

Recordemos que el psicoanálisis, en su lado terapéutico, atiende el problema de la neurosis y los procesos para su cura. Y, en su parte teórica, es una respuesta lógica para el sufrimiento humano y su proceso de formación.

Es un sistema de pensamiento sustentable con la ciencia y la parte humana de dicha ciencia. Es terapia y es método, no uno ni lo otro, sino los dos.

Las nuevas perspectivas del psicoanálisis
Si bien el psicoanálisis nació como una terapia de la neurosis, en la época moderna occidental avanza como una ciencia que considera al individualismo, al nihilismo y a la “biologización” de lo humano. Estos son tres de los mecanismos que, según nuestro diagnóstico, hacen al sufrimiento humano.

Siguiendo la enseñanza del psicoanalista francés Jacques Lacan (1901-1981), el psicoanálisis precisa en su teoría que “el malestar en la cultura contemporánea” (llámese violencia, pobreza educativa, adicciones, depresión, etc.) se debe a estos tres problemas:

Individualismo, o la ideología de los objetivos propios, autosuficiencia, etc., en donde se cree que la verdad de la conciencia es la única condición de la existencia. Dicho de otro modo: ¿Por qué aparece la extrema jerarquización del individuo aislado y el rompimiento de lazos sociales? ¿No es acaso otra versión de la envidia, que tanto daño hace a los miembros de una sociedad como la nuestra?
Nihilismo
, o la ideología de la negación de todo principio, de toda autoridad, etc., porque se cree que la complejidad del ser humano se puede reducir a hacer, sin ningún valor superior. ¿Los valores trascendentes, compartidos y vinculantes, son un asunto sin sentido?
Biologización
de lo humano, o la reducción ideológica de lo psíquico a genes, procesos biológicos, etc., porque se intenta reducir el lenguaje y la subjetividad humana a una bio-política. ¿El cuerpo biológico es lo real? ¿Y su articulación con el lenguaje y el lazo social, cuando fundan realidades?

De esta manera, la pregunta que el psicoanalista busca responder es: cómo nos afecta la época contemporánea, que, a su vez, produce malestar a los sujetos que la componen.

1Egresado de la Facultad de Psicología, Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.
ISSSTE, Delegación Michoacán.
Correo electrónico: bgonzalez@psi.uba.ar

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