Los duros y lo suaves ¿Científicos o Soñadores?
Los duros y lo suaves ¿Científicos o Soñadores?
R. Star ¹
El gran auge de la Ciencia Ficción (CF) durante la segunda mitad del siglo XX, debido al interés popular acerca del futuro que despertó el espectacular avance tanto científico como tecnológico alcanzado durante esos años, amén del temor al Apocalipsis nuclear, comenzó a mermar desde el arribo del hombre a la Luna… En los últimos 30 años, la producción literaria se ha reducido en forma considerable, aunque no la cinematográfica que, en cierto modo, absorbe el producto del ayer, adecuándolo a la producción fílmica presente. Por dar un ejemplo ilustrativo: James Cameron escribe Avatar hace más de 20 años, pero es cuando la tecnología lo alcanza que decide desempolvar el libreto y realizar la película.
Ciencia Ficción es el ámbito de lo Imaginario en el que se narra acerca de una realidad alternativa: no importa si ayer, hoy o mañana; con o sin máquinas, robots, viajes al Espacio, con alienígenas o sin ellos. Lo que determina a la CF es su factibilidad. Relata acontecimientos posibles. Ray Bradbury rara vez habla de tecnología, su CF es poética. En tanto, Philip José Farmer, aunque en ocasiones se apasiona por las máquinas, sitúa su CF en el ámbito de lo mental que, desde su punto de vista, debe ser sexual o erótico.
En un texto escrito por Eduardo Gallego y Guillem Sánchez, llamado: ¿Qué es la ciencia-ficción?, definen: “La ciencia ficción es un género de narraciones imaginarias que no pueden darse en el mundo que conocemos, debido a una transformación del escenario narrativo, basado en una alteración de coordenadas científicas, espaciales, temporales, sociales o descriptivas, pero de tal modo que lo relatado es aceptable como especulación racional.”
En el libro más consultado en torno a la historia de la literatura de ciencia ficción Historia de la ciencia ficción moderna de Jacques Sadoul, se dice que: “El término ciencia ficción fue acuñado en 1926 por Hugo Gernsback cuando lo incorporó a la portada de una de las revistas de narrativa especulativa más conocidas de los años 1920 en Estados Unidos: Amazing Stories.” Sin embargo, el uso más temprano parece datar de 1851 y es atribuido a William Wilson, pero se trata de un uso aislado y el término no se generalizó con su acepción actual, hasta que Gernsback lo utilizó de forma consistente.
Los capítulos más llamativos del libro de Jacques Sadoul son: Ciencia ficción primitiva. Fundación. Edad de Oro. Edad de Plata. La Nueva Ola… El libro termina, lamentablemente, hacia 1975. De cualquier modo, en otras entregas hablaremos de algunas etapas fundamentales. Hoy nos centraremos en lo hard y lo soft del género.
En la actualidad, un grupo aboga por los contenidos científicos y tecnológicos duros (hard) para hablar de CF, mientras que otro contingente defiende la fantasía como el elemento de mayor relevancia, son llamados los blandos (soft)
Esta clasificación dicotómica, literalmente dura y blanda, se refiere a dos tendencias opuestas a la hora de elaborar los planteamientos científicos sobre los que se basa la obra.
En el caso de la ciencia ficción hard los elementos científicos y técnicos están tratados con el máximo rigor, incluso cuando éstos entran dentro de la pura especulación, y la narración se subordina a este rigor. Miquel Barceló en su libro Ciencia-ficción, guía de lectura dice, con referencia al hard: “Cuando la ciencia ficción retoma los temas más estrictamente científicos y se basa principalmente en el mundo de la ciencia, se habla de ciencia ficción dura, comúnmente de ciencia ficción hard, utiliza directamente la palabra original inglesa ya que casi nadie usa su traducción literal del castellano. Por lo general, la física y la química de la biología —con sus derivaciones en el ámbito de la tecnología—, son las ciencias que soportan la mayor parte de especulación temática de la ciencia ficción hard.”
Respecto a la ciencia ficción soft, escribe: “En contraposición a la base científico-tecnológica de la CF más clásica, los años sesenta contemplaron los intentos por incorporar las ciencias sociales como la antropología, la historia, la sociología y la psicología al ámbito de la CF. Sus autores suelen caracterizarse por una escasa o nula formación científica y un interés casi exclusivo por lo meramente literario. Gracias a ello, ha incorporado una mayor calidad literaria a la CF y ha provocado una evidente mejora del género.”
Obviamente, la distinción entre ambas vertientes es difusa y podemos encontrarnos obras que comparten ambos enfoques. Pero, por lo general, los autores de CF se pueden englobar en una categoría u otra.
Así como la CF ha tomado muchos de sus argumentos —y elementos de ambientación— de conceptos o creaciones de la ciencia, ésta ha tomado en ocasiones elementos de la literatura de CF para convertirlos en conceptos reales o hipótesis de trabajo de cara al futuro científico o tecnológico. Los casos más conocidos de esta transferencia son: el término robot empleado por primera vez por el escritor checo Karel Čapek —el cual deriva de la palabra “robota”, que en su idioma significa “trabajo duro y pesado”; dado que se entendía por éstos como máquinas específicas para realizar estas funciones— en su obra R.U.R. (Robots Universales de Rossum), el término derivado robótica, creado en las novelas de robots de Isaac Asimov, o el ascensor espacial, imaginado por Arthur C. Clarke y Charles Sheffield de manera independiente.
Otros conceptos han sido profusamente desarrollados por la ciencia ficción incluso antes de ser tenidos en cuenta por la ciencia. Por ejemplo, Julio Verne en De la Tierra a la Luna (1865) describió cómo tres hombres son lanzados desde Florida hacia la Luna. De ese mismo punto partieron los astronautas del Apolo 11 cien años después.
En The world set free (El mundo liberado, 1914), H.G. Wells predijo la energía nuclear y la utilización de la bomba atómica en una futura guerra con Alemania.
En la novela Ralph 124C 41+ (1911), Hugo Gernsback describió detalladamente el radar antes de haber sido inventado.
Arthur C. Clarke estableció mucho antes de la era espacial el lugar donde serían colocados los satélites artificiales en órbita geo-sincrónica para crear los GPS o Sistemas de Posicionamiento Global.
La CF también ha especulado sobre la antimateria, los agujeros de gusano o la nanotecnología antes que la propia ciencia. Algunos conceptos han tenido una notable influencia, a pesar de no ser en la actualidad más que meras invenciones de la imaginación. Por ejemplo, la psico-historia de Isaac Asimov ha influido levemente en la forma de ver la sociología desde un punto de vista matemático. Así, el Transhumanismo es un movimiento intelectual inspirado considerablemente en la CF.
Finalmente, y de modo sorprendente, algunas invenciones de la CF han inspirado alguna de las líneas de investigación actual, como la comunicación instantánea (taquiones).
¹ Departamento de Didáctica,
Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.














