Paul Ricoeur: una filosofía de la cultura
Paul Ricoeur:una filosofía de la cultura
Erik Ávalos Reyes1
Una de las grandes controversias iniciadas con el nacimiento del siglo XX recae en la disputa presentada por las disciplinas que desde lo social estudian lo humano, y que se resume en la pregunta: ¿existe alguna diferencia sustancial entre las ciencias de la naturaleza y las ciencias sociales, también llamadas del espíritu o de la cultura?
Este problema ha ocupado a diversos teóricos, se han escrito cantidad de letras y se han realizado infinidad de encuentros académicos (amén de las discusiones entre pasillos…).Sin embargo, no existe una posición definitiva que permita homogenizar los criterios de dichas disciplinas, pues algunos académicos de las ciencias sociales sostienen que es necesario hacer uso del método y los criterios de validez de las ciencias naturales para ejercer debidamente esas disciplinas y no incurrir en meras creencias u opiniones; mientras que otros, sostienen que el objeto de las ciencias sociales no es el mismo que el de las ciencias naturales y por ello resulta pertinente proponer o experimentar con otros caminos de investigación.
Conocer y comprender la realidad social desde enfoques desenfadados de toda la instrumentación de las ciencias naturales se ha convertido en una necesidad imperante en el ejercicio de la investigación social; un ejemplo de ello podemos encontrarlo en las discusiones en torno al análisis sobre la cultura, en donde dos preguntas resumen la postura de ambas visiones, a saber: ¿será conveniente abordarla como objeto de estudio desde la perspectiva y mirada del ojo naturalista y asumir que la teoría de la evolución darwiniana es la única teoría para explicar sustancialmente el proceso de civilización de cientos de comunidades en miles de años o qué otra posibilidad existe para explicar, comprender e interpretar el desarrollo y la permanencia espacio-temporal de dichas comunidades?
Este último cuestionamiento ha hecho posible el ejercicio de pensar en diversas disciplinas sociales, cuyo resultado ha sido una variedad considerable de metodologías e instrumentos para justificar el encabalgamiento cultural de las comunidades y no atribuirlo de manera arbitraria solamente a las virtudes de la evolución natural.
Parte de estas explicaciones se encuentran en la línea de argumentación de la llamada “filosofía de la cultura”. El proyecto de investigación que actualmente desarrollo se desprende de las temáticas implementadas por el filósofo francés Paul Ricoeur y tiene por pregunta eje: ¿qué tipo de elementos o programas de investigación se localizan en la filosofía de Ricoeur para fundamentar una filosofía de la cultura?
Ricoeur instaura una corriente filosófica denominada Filosofía Reflexiva, en la cual convergen discursos psicoanalíticos, religiosos, estructuralistas, históricos, fenomenológicos y hermenéuticos. Esta filosofía parte de un sujeto dueño de sí y servidor de las necesidades configuradas por su carácter, como son: el nacimiento, la vida, el inconsciente, y una conciencia de lo bueno y lo malo; todo ello se problematiza desde el momento en que la conciencia se trata de contemplar como un sí-mismo o cognito reflexivo.
Nuestro conocimiento del mundo nace de esta desigualdad de nuestro existir, por lo que tenemos la tarea de apropiarnos de la afirmación originaria a través de los signos de nuestra actividad en el mundo o en la historia; por lo tanto, el cognito reflexivo accede a sí mismo interpretando y obteniendo sentidos a partir de las comprensiones e interpretaciones que agencia al enfrentarse al texto de los actos del mundo. Esta sería la tesis principal sostenida por Ricoeur en su propuesta de hermenéutica reflexiva aplicada sobre los símbolos para desprender horizontes nuevos de comprensión e interpretación.
El lenguaje —en especial el metafórico— será un arma importante en esta constante indagación sobre el sentido originario del hombre, la cultura y las referencia de esto en la acciones de la vida cotidiana; en esta perspectiva, Ricoeur acuña una forma de hacer filosofía de la cultura desde la filosofía misma.
La metáfora, al ser excedente de sentido, es una práctica, un crear, una renovación, que se hace mediante la letra, ya que es la única que produce referencia y posibilita que el sujeto se enuncie o narre en todo momento; es decir, adquiere una función narrativo-subjetiva temporal porque muestra la capacidad del sujeto, no sólo para narrar o recuperar mundo, sino primordialmente para narrarse o constituirse sí mismo. La hermenéutica del texto deviene una hermenéutica de sí mismo cuando Paul Ricoeur aborda el problema de la acción y lo hace recaer en el tema de la narración de sí mismo en la vida práctica y en instituciones que pretenden normalizarla.
El programa de investigación implementado por Ricoeur parte de un eje epistemológico fundamentado en la hermenéutica reflexiva, donde se plantea una temática que prioriza la interpretación de los símbolos, de la propia idea de hermenéutica del sujeto y finalmente de la acción como una forma de articular el conocimiento del desarrollo comunal en una forma real y concreta llamada cultura.
Notas:
1 La fenomenología es una corriente filosófica acuñada por Edmun Husserl (1859-1938) cuya prioridad es estudiar a las cosas mismas a partir de la intencionalidad de la conciencia que intenta dar cuenta de ellos.
2 Es un método filosófico —actualmente es practicado por otras disciplinas— que consiste comprender e interpretar los hechos del discurso que se presentan a los ojos del investigador.
3 Epistemología es un término con múltiples acepciones, aquí se entiende como la posibilidad de dar razones que argumentan los juicios sostenidos por el autor.
1Instituto Michoacano de Ciencias de la Educación (IMCED).














