Darwin escribió más de un libro
Darwin escribió más de un libro
Francisco Méndez García1
Una idea muy difundida entre la gente común es que Darwin escribió solamente un libro, con ello se refieren a El Origen de las Especies cuyo título original es On the origin of species by means of natural selection, or the preservation of favoured races in the struggle for life (El Origen de las Especies por medio de la selección natural o la preservación de las especies favorecidas en la lucha por la vida), reduciendo su obra a un sólo tema, el de la evolución. Pero en realidad no es así, por supuesto que Darwin escribió acerca de la evolución y lo hizo mejor que nadie hasta ese momento, pero también escribió sobre otros temas de ciencias naturales como la botánica, la geología, la paleontología, la zoología, entre otras.
La teoría de la evolución es sin duda alguna el descubrimiento más importante hecho hasta hoy en la biología, y Carlos Darwin ha contribuido más que nadie a su elaboración. Fue el primero en comprender los resultados de la evolución gracias a sus meticulosas observaciones y al mismo tiempo explicar de manera comprensible cómo funciona la evolución.
Hoy, ciento cincuenta y un años después de la publicación de El Origen de las Especies, esta obra está lejos de tener tan sólo un valor histórico, todavía ocupa un puesto importante en la ciencia y a pesar de los progresos extraordinarios que se han hecho desde entonces en todas las ramas de la Biología, los biólogos evolucionistas siempre lo releerán con provecho, no sólo para descubrir hechos interesantes y poco conocidos entre los conocimientos acumulados, sino también para obtener ideas estimulantes que aclararán sus investigaciones e incluso les abrirán nuevas perspectivas.
Darwin escribió también acerca de otros temas, fue un naturalista prolífico, nos legó más de veinte libros sobre “ciencias naturales”, no tengo noticia de otro naturalista o científico moderno que haya escrito tanto como él. Sus libros fueron apareciendo durante más de cuarenta años, desde 1838 hasta 1881, todos estos libros en su conjunto son la Obra de Darwin.
Al hablar de la Obra de Darwin, llama la atención que sea tan complicado darle un ordenamiento, los estudiosos de esa obra no terminan por ponerse de acuerdo, y es que Darwin escribió mucho a lo largo de su vida, además de mantener una nutrida correspondencia con varios científicos contemporáneos, preparó varios escritos sobre diversos temas y algunos de estos documentos se convirtieron en libros. En esta ocasión sólo hablaremos (y muy brevemente), de los libros que pudiéramos llamar “libros de historia natural”. En éstos, Darwin desarrolla una variedad de temas, como la geología, la zoología, la evolución, la adaptación de los organismos, y otras ramas difíciles de clasificar como pueden ser: el estudio de la conducta, los efectos de la domesticación de plantas y animales, y otros. Muchos temas de los que escribió fueron retomados en diversos momentos y reacomodados y complementados o corregidos en varias ocasiones, además de varias reediciones de sus principales obras (seis para El Origen de las Especies).
Después de su viaje en el Beagle, a su regreso a Inglaterra en 1836, Darwin se dedicó cada vez más, hasta su muerte, a escribir sobre sus observaciones y experiencias como naturalista y sobre los especímenes recolectados por él; buscó apoyo en colecciones privadas o depositadas en los museos, así como en documentos, muchos de ellos oficiales, otros privados. Además, mantuvo una extensa comunicación y correspondencia con otros naturalistas y sociedades científicas. También escribió sobre sus reflexiones y conclusiones, hasta formular una teoría sobria y coherente que le permitió, al mismo tiempo que demostrar la evolución, proponer el mecanismo de la misma. Un ordenamiento cronológico que proponemos de sus obras es el siguiente:
1838-1840 Mamíferos fósiles.
1838-1839 Mamíferos.
1838-1841 Aves .
1840-1842 Peces.
1842-1843 Reptiles y anfibios.
1839 Diario de viajes.
1842 Estructura y distribución de los arrecifes coralinos.
1842 Observaciones geológicas de las Islas volcánicas.
1842 Observaciones geológicas en América del Sur.
1851-1854 Monografía de los cirrípedos.
1859 El origen de las especies.
1862 La fertilización de las orquídeas por los insectos.
1868 Variación de los animales y las plantas en estado doméstico.
1871 La descendencia del Hombre y la selección sexual.
1872 La expresión de las emociones en los animales y en el Hombre.
1875 Plantas insectívoras.
1876 Cruza y fertilización de las plantas.
1877 De las diferentes formas de las flores en plantas de la misma especie.
1880 El movimiento y las costumbres de las plantas trepadoras.
1881 El papel de las lombrices en la formación de la tierra vegetal.
Por su parte, una clasificación temática que proponemos al lector es la siguiente:
-Su Diario de Viajes (1839), cuyo verdadero título es: Diario de Investigaciones en geología y en historia natural hechas en las diferentes regiones visitadas por el Beagle, bajo el mando del capitán Fitzroy, de 1832 a 1836 (1839), contiene un relato apasionante de las primeras observaciones que le convencieron de la descendencia con modificaciones.
- La Zoología del Beagle (cinco volúmenes: 1840-1843)
-Las Observaciones geológicas, hechas sobre el Beagle (tres volúmenes: 1842-1846)
-Monografía de los cirrípedos, a la cual consagró ocho años y que publicó en cuatro volúmenes (1851-1854). Esta obra, en muchos aspectos debió ser una labor ingrata, pero él la estimó útil. El examen de millares de ejemplares le demostró no sólo las dificultades de dividirlos en especies y géneros, sino también cuán arbitrarias eran las distinciones entre las especies. Esta obra constituyó la materia prima y el conocimiento necesario para sus debates sobre el problema de las especies.
- A partir de 1854, se consagró casi exclusivamente al estudio de la evolución. Las obras relacionadas con este tema son: El origen de las especies por medio de la selección natural o la preservación de las especies favorecidas en la lucha por la vida (1859), y La descendencia del Hombre y la selección sexual (1871). Estas obras contienen la esencia del pensamiento de Darwin. La primera expone el tema de la evolución en general y desarrolla la teoría de la selección natural; la segunda, está consagrada principalmente a la demostración de la teoría de la selección sexual.
-Obras sobre diferentes aspectos de la adaptación: La fecundación de las orquídeas por los insectos (1862), Las plantas insectívoras (1875), Cruza y fertilización de las plantas (1876) y De las diferentes formas de las flores en las plantas de la misma especie (1877). El movimiento y las costumbres de las plantas trepadoras (1880).
-De la variación de los animales y de las plantas en el estado doméstico (1868), es una enorme complicación de conocimientos que reunió en este dominio y que le sirvió de base para comprender la variación en la naturaleza.
-Para complementar La descendencia del Hombre y la selección sexual; en 1873 escribió La Expresión de las emociones en el Hombre y los animales, obra que puede catalogarse como pionera en el estudio de la etología y la conducta en el ser humano.
-Por último, a los setenta años de edad, publicó el: Papel de los gusanos en la formación de la tierra vegetal (1881).
El conocimiento de la obra de Darwin puede enriquecer a todas las personas, ya que jamás el problema de la evolución ha sido expuesto tan minuciosa y sistemáticamente y con tal abundancia de detalles en su apoyo; el lector tiene una ocasión única de estudiar el desarrollo del pensamiento de este hombre que valoró escrupulosamente todas las probabilidades en favor y en contra de la evolución.
En la época en que escribió Darwin, la ignorancia en algunos campos de la Biología era grande, y en algunos casos total. Podemos decir que si su concepción del mecanismo de la herencia no tiene ninguna relación con la nuestra, es porque los principios elementales de la genética todavía no habían sido descubiertos. La distinción incluso entre lo que es hereditario en las variaciones y lo que no lo es, era totalmente vaga: el microscopio aún no había revelado los cromosomas y su manera de comportarse; la paleontología estaba todavía en su infancia, y no se sacaba apenas conclusión alguna del descubrimiento de los fósiles que atestiguan una modificación progresiva y gradual, y constituyen una de las mejores pruebas del evolucionismo; los más grandes descubrimientos en embriología comparada, inspirada en el sistema de Darwin, no habían sido hechos; y por último, las matemáticas, no secundaban aún a la biología.
Leer o releer la obra de Darwin, siempre reportará buenos frutos a los científicos, a los estudiosos de Darwin y a cualquier persona.
1Facultad de Biología, Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.














