Editorial
Editorial
El año 2011 fue declarado Año Internacional de la Química, con la finalidad de destacar la contribución de esta ciencia a la resolución de problemas globales y al bienestar de la humanidad, abarcando áreas como la alimentación, la energía y la salud. Prueba de ello es el trabajo que realiza nuestro editor invitado, el Laboratorio Estatal de Salud Pública del Estado de Michoacán.
Sus investigadores nos ofrecen un dossier en el que conoceremos la manera adecuada de usar antibióticos y nos explican la razón de que recientemente se haya establecido la norma de vender dichos medicamentos únicamente bajo prescripción médica. También nos permiten valorar cuáles son los retos para la ciencia y la investigación en salud. Por otro lado, nos explican cuáles son las funciones y los aportes que el Laboratorio provee a la entidad. Finalmente, nos comparten un interesante artículo acerca del riesgo de consumir alimentos marinos, dadas las bacterias infecciosas que se pueden encontrar en ellos.
El 2011 también fue declarado por la Asamblea General de las Naciones Unidas como el Año Internacional de los Bosques; con el lema “Los bosques, para las personas” el festejo nos permite reflexionar acerca del vínculo que existe entre bosques y sociedad con la idea de identificar los peligros de la deforestación, el cambio de uso de suelos, la tala inmoderada, y sobre todo la importancia de los recursos forestales con los que contamos en México y su diversidad.
Una visión de los bosques como industrias sostenibles nos la brinda en este número Abril Munro Rojas al compartirnos los detalles de la extracción de resina de pino y sus derivados, además de enfatizar su carácter de actividad sostenible ya que no es necesario talar los árboles para obtener el producto.
Quetzal Argueta nos comparte una perspectiva histórica acerca de la ciencia post-revolucionaria resumida en la frase “Más escuelas, menos ejército”; por su parte, Luis Herrera Estrella nos ofrece en entrevista, una panorámica sobre la investigación genómica en México y los retos que enfrentamos en esta materia, destacando la importancia de esta clase de investigación en la conservación genética de las especies en México.
En la sección Polisemia, Irene Romero Nájera, del Centro de Investigaciones en Ecosistemas perteneciente a la UNAM campus Morelia, explica de manera muy interesante la naturaleza del código genético, su estudio y funcionalidad para la investigación en salud.
Investigadores de la Universidad Tecnológica de Morelia nos comparten una alternativa sumamente útil para generar modelos tridimensionales y recorridos virtuales empleando el cómputo en paralelo que suma las capacidades de un grupo de máquinas para agilizar el proceso.
Felipe López Veneroni de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, hace una invitación a los divulgadores de ciencia a emplear recursos creativos para la construcción de su discurso, como las metáforas y las analogías, con la finalidad de auxiliarse para explicar de forma más eficaz la complejidad de los temas científicos.
Confiamos en que la presente edición contribuya a la sensibilización de nuestros lectores en relación a los bosques y su conservación, así como al conocimiento puntual de instituciones michoacanas dedicadas a la investigación y desarrollo de la Salud Pública de Michoacán.
Muchas gracias a todos nuestros lectores.
Pedro Mata Vázquez
Director General del Consejo Estatal de Ciencia y Tecnología de Michoacán.














