Retos para la ciencia y la investigación en salud

Retos para la ciencia y la investigación en salud
Max Rodrigo Rodríguez Ibarra1
¿Por qué investigar en salud?
En México, como en otros países, la investigación no ha sido una prioridad. Prueba de ello es el poco presupuesto que históricamente se ha destinado a este fin, producto del poco interés que despierta en la sociedad este tema. Entre ciencia y sociedad existen lazos indisolubles e indiscutibles: la tecnología hace que los países generen recursos a través de la industrialización de productos y servicios, y en consecuencia, ofrece desarrollo para sus pobladores. El gran riesgo al que se expone cualquier sociedad que ignora o menosprecia la ciencia y la investigación es encontrarse siempre subordinada a otras más prósperas, que son finalmente, las que dictan las pautas a seguir en el camino de la tecnología y la industria.
Los retos en la investigación en salud
Según los resultados preliminares del Censo de Población 2010, en Michoacán nos encontramos en un momento de transición demográfica, como en el resto del país. El Censo muestra que hay más de 4 millones 348 mil 485 habitantes, y que se están produciendo cambios epidemiológicos, ecológicos, sociales, políticos y económicos derivados de este incremento demográfico. La comunidad científica debe estar enfocando esfuerzos que se traduzcan en proyectos para mejorar las condiciones y la calidad de vida de la población. Es el momento de enfrentar retos para elevar la cantidad y calidad de proyectos de investigación en salud. Y uno de los grandes retos para la investigación será, sin duda alguna, lograr su vinculación con programas de salud en el estado, enfocados a incrementar el conocimiento clínico que relaciona lo que sabemos acerca de las enfermedades y su tratamiento: Biomédicos, que estudien y mejoren la tecnología utilizada en la medicina para diagnóstico y tratamiento. Socio-médicos, que analicen el entorno social y cultural de la salud. Y biotecnológicos, que utilicen organismos vivos, o compuestos obtenidos de organismos vivos, para obtener productos con valor para la salud del ser humano.
Productos como vacunas para prevenir enfermedades. Nuevas técnicas para cultivo de células y tejidos —piel y cordón umbilical—. Producción de alimentos con mayor grado nutricional —harinas, productos lácteos…—. O en la agricultura, con el desarrollo de fertilizantes orgánicos. Por mencionar algunas aplicaciones que a corto, mediano y, sobre todo, a largo plazo aporten, no sólo la libertad del conocimiento, sino tecnologías propias, que se traducirán en desarrollo en investigaciones concretas para la salud: nutrición, control de enfermedades infecciosas y transmisibles, salud ambiental, prevención y control del cáncer, salud mental, prevención y tratamiento eficaz de enfermedades crónico-degenerativas, patología clínica, microbiología, innovación y calidad en salud, educación en salud, entre otras.
¿Qué aporta el Laboratorio Estatal de Salud Pública (LESP) en la investigación en salud?
Es indispensable comprender el significado de la Salud Pública como una parte de la ciencia, con actividad eminentemente social, que estudia la salud de la población, con la finalidad de brindar una mejor calidad de vida, a través de la prevención y erradicación de enfermedades. Esto sólo es posible desde el enfoque multidisciplinario, ya que no sólo los médicos participan, sino todo aquel que interviene en la salud de una población: ayuntamientos, ministerios públicos, servicios de salud en clínicas dentales y hospitales, laboratorios, servicios de emergencias, centros de salud mental, de readaptación social, de rehabilitación física, de prevención y atención a las adicciones, deportivos de apoyo a la familia, entre otros.
Un Laboratorio Estatal de Salud Pública se enfoca al estudio de dos áreas principalmente:
1. Estudio de enfermedades trasmisibles, las cuales son motivo de vigilancia epidemiológica: influenza, tuberculosis, sarampión, mal de Chagas, VIH/SIDA, dengue, virus del papiloma y cáncer cérvix-uterino, por mencionar algunas. Además de vigilar los microorganismos existentes en hospitales, causantes de infecciones intrahospitalarias.
2. Estudio de riesgos sanitarios para la población, que son motivo de vigilancia: agua, hielos y alimentos, para determinar si son seguros para su consumo y si están libres de microorganismos y residuos tóxicos.
El Laboratorio Estatal de Salud Pública de Michoacán inició operaciones en agosto del 2007 y ofrece servicios coadyuvantes al sistema de vigilancia epidemiológica y de vigilancia contra riesgos sanitarios. Para ello, cuenta con 15 laboratorios tales como: patología, micobacterias, ITS-VIH/SIDA, virología, bacteriología, tamiz neonatal, biología molecular, zoonosis, parasitología, microbiología de alimentos, aguas, resiembra de patógenos, fisicoquímicos y residuos tóxicos.
Actualmente, el Laboratorio promueve la realización de protocolos de investigación en las áreas de enfermedades transmisibles y riesgos sanitarios, al mismo tiempo, busca vincular a otras instituciones u organizaciones a que sumen esfuerzos para realizar investigación a través de tesis de licenciatura, maestría o doctorado; con el objetivo de aportar mayor conocimiento y fortaleza a los programas de salud en la entidad. Para lograr este objetivo se han desarrollo cinco estrategias básicas:
1. Incorporación de una coordinación de enseñanza e investigación que marca las directrices y vincula los protocolos con las líneas de investigación y programas de salud existentes, además de ser el enlace entre el investigador y la institución.
2. Incorporar dos comisiones que fortalezcan la calidad de protocolos aceptados en nuestra institución: la comisión de ética —con una función de análisis y viabilidad para la realización del protocolo— y la comisión de investigación, encargada de hacer una revisión metodológica de los protocolos.
3. Difusión de la ciencia, al proporcionar un foro anual para investigadores, donde éstos pueden participar — en el marco de nuestro aniversario, que se realiza como parte del Congreso— en un concurso de trabajos libres, con la exposición en cartel y la presentación oral, y que reúne más de 500 profesionales y estudiantes del área de la salud. Además de contar con un foro virtual con transmisión simultánea a los diferentes estados de la República Mexicana.
4. Incorporar un curso-taller sobre metodología de la investigación para profesionales de la salud.
5. Establecer líneas de investigación en salud pública.
Actualmente, tenemos en desarrollo: investigación en líneas de enfermedades transmisibles, estudios en el Estado de Michoacán para lograr la tipificación molecular de microorganismos como virus de papiloma humano (relacionado al cáncer cérvix-uterino); o, Echerichia coli, una bacteria responsable de algunos tipos de diarrea hemorrágica; o, Mycobacterium tuberculosis, una bacteria que causa la enfermedad llamada tuberculosis; otros estudios están encaminados a determinar prevalencia de microoganismos tales como Salmonella ssp, Stafilococcus, Vibrio cholerae, Brucella, listeria, ya que éstos ocasionan enfermedades en seres humanos y son analizados en los alimentos: productos de hortalizas y huertas, productos cárnicos, mariscos y pescados, huevo, carnes frías y productos lácteos, por mencionar algunos.
Los estudios microbiológicos para determinar la calidad del agua para uso y consumo humano son de vital importancia para determinar las principales sustancias toxicas.
¿Qué hace distinto al Laboratorio Estatal de Salud Pública de Michoacán de otros laboratorios?
El Laboratorio de Salud Pública de Michoacán es uno de los más nuevos y equipados en la Republica Mexicana, ya que cuenta con una infraestructura de 7,122 metros cuadrados, una plantilla de 94 integrantes con personal altamente calificado para la realización de sus actividades y equipamiento tecnológico de vanguardia, en el que se cuenta la incorporación de equipos que pocos laboratorios tienen en el país: PCR en tiempo real, que fue muy útil en epidemias como la que vivimos en el 2009; espectrofotometría de flujo, para determinar metales pesados y sustancias tóxicas para el ser humano; fluorescencia para pruebas de tamiz neonatal que determinan enfermedades congénitas y equipos de cartometría para la cuantificación de carga viral, son un ejemplo.
Experiencias de congresos estatales
En octubre de 2009 se realizó el Primer Congreso Laboratorio Estatal de Salud Pública. Se presentaron 27 trabajos en formato de cartel y 5 en exposición oral, de los cuales el jurado premió cuatro.
Para el siguiente año, en octubre del 2010, se incrementó la respuesta de los investigadores, con 34 trabajos en cartel y 6 en exposición oral. En esta emisión participaron investigadores de los estados de Baja California Sur y Campeche, y destacó la transmisión simultánea vía Web para la Red Nacional de Laboratorios Estatales, en la que participan seis estados de la República. Agradecemos a todos los participantes su colaboración y dedicación para la difusión de la ciencia.
Conclusión
Tenemos en materia de salud una gran responsabilidad en la formación del conocimiento para nuestro Estado. Hemos adquirido experiencia en estos tres años, ya que, además de los protocolos que se establecen dentro y en coordinación con otras dependencias, las experiencias derivadas de contingencias ambientales y enfermedades de importancia epidemiológica (como la influenza) nos dejaron no sólo conocimiento en áreas técnicas, sino en la organización y la administración de nuestros sistemas de salud.
En la actualidad, la metodología científica es aplicada a través de sistemas de gestión de calidad, que mejoran y optimizan nuestros procesos operativos, y que se incorporan no sólo como una coordinación, sino como una línea de investigación en el Laboratorio de Salud Pública de Michoacán.
1Gerente de Innovación Laboratorio
Estatal de Salud Pública de Michoacán.
dr_max_@hotmail.com













